Cómo calcular el abonado nitrogenado en zona vulnerable
Del análisis de suelo al cuaderno de campo, sin pasarse del techo legal
En las zonas declaradas vulnerables a la contaminación por nitratos, la cantidad de nitrógeno que se puede aportar está limitada y hay que poder justificarla. No basta con "lo de siempre".
De dónde sale el techo
Cada comunidad autónoma fija en su programa de actuación un máximo por cultivo y hectárea. Ese máximo es el punto de partida, no el objetivo: la dosis correcta suele estar por debajo.
El cálculo, en orden
- Extracción del cultivo: producción esperada por las unidades que extrae cada tonelada.
- Aportes que ya están ahí: nitrógeno residual del suelo, mineralización de la materia orgánica y lo que aporte el agua de riego.
- Eficiencia del fertilizante: no todo lo aportado se aprovecha.
La diferencia entre lo que el cultivo necesita y lo que el suelo ya da es la dosis a aportar.
El error más caro
Olvidar el nitrógeno del agua de riego. En aguas con nitratos altos, una campaña de riego puede aportar buena parte de las necesidades del cultivo; si no se descuenta, se abona de más, se gasta de más y se incumple.
Y dejarlo escrito
El cálculo hay que reflejarlo en el cuaderno de campo. En una inspección, la dosis aplicada sin justificación es tan problemática como pasarse del máximo.